martes, 14 de diciembre de 2010

Catedral de Las Palmas de Gran Canaria

La primera etapa de la construcción de la Catedral se desarrolla entre 1497 y 1570.
Las obras comienzan en los pies del templo, planteándose una iglesia de tres naves, con capillas entre los contrafuertes y bóvedas de crucería.
Se alzan a más de 20 metros de altura, apoyándose en columnas fasciculadas y pilastras sobre las que se elevan esbeltas bóvedas nervadas, destacando por su traza las estrelladas.
El interior, del siglo XVI, es de un gótico muy original.
Ligeros pilares emparejados, sin capiteles, se lanzan hacia la bóveda donde se dividen en una infinidad de nervaduras delicadas.
La Catedral está dedicada a Santa Ana.

"La catedral de Las Palmas es el más bello monumento religioso de Canarias, que resiste su comparación con las más suntuosas basílicas españolas.
La fachada, sin terminar, es de un estilo clásico de gran pureza.
El interior, del siglo XVI, es de un gótico muy original.
Ligeros pilares emparejados, sin capiteles, se lanzan hacia la bóveda donde se dividen en una infinidad de nervaduras delicadas y de encantadora gracia.
Según la costumbre española, el coro corta el templo en su mitad.
Me han hecho notar una valiosa lámpara de plata, donativo, según dicen, del cardenal Cisneros.
En una capilla descansa el poeta canario Cairasco de Figueroa, nacido en 1535 y muerto en 1610.
Es el autor de un poema sobre las antigüedades canarias, y fue elogiado por Cervantes como gran poeta. Bajo el altar mayor, se halla la tumba del historiador Viera". (Fragmento tomado de Viaje a las islas Afortunadas. Cartas desde las Canarias en 1879, de Jules Leclercq.)
Tiene un cuerpo gótico tardío, con algunos elementos renacentistas y otros de tradición mudéjar.
La fachada es de corte neoclásico. 
El edificio es una iglesia de estilo gótico con tres naves de igual altura con bóvedas de cañón.
Se alzan a más de 20 metros de altura, apoyándose en columnas fasciculadas y pilastras sobre las que se elevan esbeltas bóvedas nervadas, destacando por su traza las estrelladas.
El interior, del siglo XVI, es de un gótico muy original. Ligeros pilares emparejados, sin capiteles, se lanzan hacia la bóveda donde se dividen en una infinidad de nervadura delicadas y de encantadora gracia.

En el siglo XVIII se continuarán los trabajos, haciéndose cargo de ellos el canónigo Diego Nicolás Eduardo.
Se añadieron dos tramos más a las naves, se organizó el crucero y se proyectó la cabecera, siguiendo el lenguaje goticista con el que se inició la construcción.
En 1794 "se acabaron de cerrar todas las bóvedas de toda la Santa Iglesia, cruceros y capillas... se concluyó la nueva sacristía... y la sala del tesoro que se fabricó ensima para custodiar los caudales de dicha Santa Iglesia".
La fachada se realizó en el siglo XIX, en un lenguaje neoclásico muy habitual en la época, trabajando en ella diversos arquitectos entre los que destacó Francisco Jareño.
Las obras de la Catedral siguieron a ritmo lento durante el siglo XIX hasta suspenderse en 1821, retomándose en 1854 cuando se encargó la fachada a Manuel Oraa.
Realizó un Proyecto que no gustó al Cabildo por lo que se solicitaron nuevos diseños a diversos arquitectos como Francisco Jareño. Laureano Arroyo y Fernando Navarro.
Casi a final de la centuria, serán éstos los responsables de la ejecución.
La portada es fiel reflejo de la dilatada construcción:
*.- En el primer cuerpo una evidente muestra del neoclasicismo tardío.
*.-En el segundo se pone de manifiesto el eclecticismo clasicista, rematándose con dos torres, la de la izquierda con el cuerpo de campanas.

Visita virtual de la  Catedral de Las Palmas de Gran Canaria

FACHADA:
Su imponente fachada principal, obra de Luján Pérez, es de estilo neoclásico.
Comenzó la construcción de este templo en 1504 bajo la dirección del arquitecto Diego Alonso Montaude y se inauguró la víspera del Corpus del año 1570.
Las obras estuvieron suspendidas hasta 1781.
A partir de entonces se continuaron las obras bajo la dirección técnica del prebendado y arquitecto canario Diego Nicolás Eduardo, edificándose el crucero, la capilla mayor, sacristías, panteón de obispos y salón de los secretos.
El cuerpo inferior está formado por tres grandes arcos de medio punto que dan entrada al hermoso atrio correspondiendo a otras tantas puertas de ingreso al templo.
El central de los tres arcos es el más elevado.
El cuerpo central está formado por cuatro columnas de orden corintio, dividiendo tres espacios.
El cuerpo superior es obra del arquitecto Melida y lo forma un templete toscano.
Las torres que flanquean la fachada se componen de cuatro cuerpos. Comenzando por el primero son de orden jónico, corintio, compuesto y el campanario es rematado en una cúpula con linterna.
Destacan las soberbias esculturas de Luján Pérez, entre las que contamos la Virgen Dolorosa, y las pinturas de Cristóbal de Quintana y Juan de Miranda. El Vía Crucis es obra de José Rodríguez de Losada. Asimismo son dignas de mención las esculturas de los apóstoles y evangelistas en el cimborrio, obra de Luján Pérez.
Debajo de la bóveda plana de las sacristías se abre el panteón de los obispos de Canarias. Por último, señalar que tras la restauración a la que ha sido sometida nuestra Iglesia Catedral, se ha descubierto un mural con la representación de San Cristóbal, patrono de las grandes construcciones, también conocido de forma genérica en las catedrales españolas como Cristobalón. Gracias a los logros restauradores podemos apreciar dos San Cristóbal, uno sobre el otro, en una de las entradas a la Santa Iglesia Catedral.


PLANTA:
Presenta tres naves centrales y dos laterales con ocho capillas en el interior, que es de estilo gótico (1497-1570 ).
En el interior, el templo consta de tres naves longitudinales, dos naves laterales de las capillas y seis transversales, separadas por diez columnas esbeltas.
La Catedral cuenta con doce capillas
Las obras comenzaron en los pies del templo, planteándose una iglesia de tres naves, con capillas entre los contrafuertes y bóvedas de crucería.
En este primer momento sólo se completaron los cuatro primeros tramos de los pies de la iglesia.
En el siglo XVIII se continuarán los trabajos, haciéndose cargo de ellos el canónigo Diego Nicolás Eduardo. Se añadieron dos tramos más a las naves, se organizó el crucero y se proyectó la cabecera, siguiendo el lenguaje goticista con el que se inició la construcción.



Cimborrio de la Catedral de Santa Ana. Obra de Diego Nicolás Eduardo. 1.784.


Cimborrio de la Catedral

2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

me sorprende que no haga mención a que José Luján Pérez se hizo responsable de las obras, tal y como atestuguan diversos documentos