jueves, 24 de febrero de 2011

Las Meninas, Velázquez


Las Meninas era el nombre con el que se conocían a las acompañantes de los niños reales en el S.XVII.
La cruz de Santiago que hay en la vestimenta del pintor fue añadida póstumamente por orden de Felipe IV, demostrando su gratitud por los servicios prestados durante tantos años a la Corte.
Velázquez, Diego Rodríguez de Silva y
La familia de Felipe IV, o Las Meninas
Hacia 1656
Técnica: Óleo.
Soporte: Lienzo.
Medidas: 318 cm x 276 cm.
Escuela :Española.
Tema : Retrato

Esta pintura al óleo fue realizada a mediados del S.XVII por uno de los grandes artistas de la historia del arte español: Velázquez.
Dedicado al estudio de la pintura desde los once años, este sevillano del Siglo de Oro contribuyó a ennoblecer el arte barroco español en un momento en el que las artes estaban controladas por la Iglesia y por la Corte.

Diego de Velázquez se formó en el ambiente contrarreformista español, aunque no se limitó a la estética española: sus viajes a Italia supusieron para él un afán de superación y riqueza estética.
Sus cuadros reflejan la influencia de Caravaggio, Tintoretto o Tiziano, evolucionando su pintura a partir de los conocimientos y la práctica adquirida durante sus 3 años de estancia en Italia.
En 1623, Velázquez fue nombrado Pintor del Rey Felipe IV.
En los últimos años de su vida, pintó Las Meninas.

Para leer esta obra tenemos que centrar nuestra mirada en tres aspectos fundamentales: los personajes retratados, el espacio y la mirada del pintor.
Los personajes:
 
1- Infanta Margarita.
2.- Doña Isabel de Velasco.
3- Doña María Agustina Sarmiento de Sotomayor.
4- Mari Bárbola.
5- Nicolasito Pertusato.
6- Doña Marcela de Ulloa .
7- Don Diego Ruíz Azcona .
8- Don José Nieto Velázquez .
9- Velázquez.
10- El Rey Felipe IV.
11- La Reina Mariana de Austria
La escena transcurre en una de las estancias del Alcázar de Madrid.
La infanta Margarita se encuentra en el centro de la composición, un factor que, junto a la luminosidad que le ha dado el pintor, la convierte en el personaje más relevante del cuadro.
A sus lados, Isabel Velasco y Agustina Sarmiento son las “meninas”, junto a las que se encuentran los enanos de la corte, en actitud lúdica con el perro que hay a sus pies.
En un segundo plano, en la penumbra, vemos a Marcela de Ulloa y a un hombre anónimo.
A la izquierda aparece el autorretrato de Velázquez, realizando su labor como pintor de la corte
y, al fondo de la estancia, se encuentra José Nieto, aposentador de la reina, en una posición que destaca por ser el centro de la perspectiva del cuadro.
Finalmente, podemos ver dos personajes más de máxima importancia: en la pared del fondo, junto a la puerta, se reflejan en el espejo las figuras de Felipe IV y Mariana de Austria.

Si no fuera por el toque de luz que el pintor da al espejo no repararíamos en ellos, e incluso parece que sea un cuadro más dentro de la estancia. Este juego visual, un tanto enigmático, nos permite obtener más información de las personas que hay en el espacio representado.

La instantaneidad del momento se puede ver en los gestos de los personajes, que parecen haber sido alertados por la llamada de alguien exterior a la escena.

El espacio:
*.-  Velázquez nos presenta en esta obra la intimidad del Alcázar y con su maestría nos hace penetrar en una tercera dimensión.
*.- Con la escena que muestra inmortaliza un solo instante de la vida cotidiana de sus personajes.
*.- La luz y la atmósfera del cuadro son la consecuencia del dominio y el genio artístico del pintor sevillano.
*.- Lo más original de Las Meninas es el juego de miradas y espejos que contiene, un efecto habitual en el arte Barroco.
*.- La mirada: Velázquez nos mira fijamente:
Velázquez (la mirada del pintor) se retrata en el cuadro pintando a los reyes, cuya imagen vemos reflejada en un pequeño y poco destacado espejo, al fondo de la escena.
Como espectadores, nos sentimos observados ante la mirada del pintor. Nuestra visión de la escena es la misma que la de los reyes que están siendo retratados por Velázquez.
Este gesto de Velázquez confirma la importancia que en aquel momento tenía la figura del pintor en la corte (que cobra protagonismo en un retrato real). Además, da un paso importante en la representación del mundo real a través del arte, ya que consigue integrar el espacio del espectador (nuestra mirada) con el espacio representado (la mirada de los reyes).

En Las Meninas, nos introduce en su taller.
Velázquez trabaja en el cuadro cuando espontáneamente entran en la sala, en la que (según una de las múltiples interpretaciones) están ya los monarcas reflejados en el espejo del fondo, la infanta Margarita con sus damas y un pequeño séquito.
El punto de fuga va desde las luces del techo y las líneas de las ventanas hasta la puerta abierta del fondo donde se encuentra el aposentador de palacio, y nos invita no sólo a entrar sino a “atravesarlo”.
No se trata de un espacio “pasivo”, la profundidad está determinada por las “interdistancias”, por la luz, por las relaciones recíprocas entre las cosas y las actitudes de los personajes.
Quienes lo observamos nos adentramos en la escena, y tenemos la sensación de que no es una pintura sino una “escena real” que presenciamos a través de la puerta de la habitación contigua. Espacio y luz son el verdadero tema del cuadro.


Biografía y etapas:
*.- Artista sevillano de familia noble venida a menos, mostró desde muy joven inclinación y facilidad por la pintura:
*.- A los 11 años ingresó en el taller de Pacheco con cuya hija se casaría más tarde.
*.- Sus comienzos fueron muy semejantes a los de Zurbarán (tenebrismo, pintura de naturaleza muerta y naturalismo) y llevará a la pintura barroca a su más alta cima.
*.- Es el tipo perfecto de pintor que plasma el mundo que tiene delante de sus ojos sin deformarlo ni idealizarlo; puede que sea la pupila más objetiva que ha contemplado las cosas con intención pictórica.
 *.- Con él se cierra la etapa de diversos siglos para conseguir la captación de la realidad tal cual es. Sus características principales son:

- Maestría técnica en sugerir volúmenes, formas, perspectivas y aire, mediante el dominio de la perspectiva aérea y la pincelada suelta. El avance conseguido por los quatroccentistas italianas en la perspectiva lineal, que sirve para fingir la profundidad sobre el plano, era una mera cuestión técnica, mientras que el dominio de la perspectiva aérea, es decir, la deformación de los cuerpos vistos desde lejos por las capas de aire interpuestas, suponía el encuentro trascendental de comprender y aceptar la relatividad de las formas, las cuales no tienen el valor absoluto con el que las reflejaba el Renacimiento, sino el relativo a su medio, a las circunstancias de luz y atmósfera que las rodea y deforma.

- Composiciones que no tienen el dinamismo ni el movimiento exagerado del Barroco, pero que por sus complicadas formas geométricas, el uso de lo diagonal para configurar los planos, la utilización de la luz y la fusión de escenas reales e imaginarias para que quien lo mire sufra el equívoco, son claramente barrocas.

- Colorido aprendido en la escuela veneciana, que utiliza en su madurez preferentemente los tonos fríos (grises, plateados…) con algún toque cálido, consiguiendo los matices más delicados y de bello conjunto.
- Aunque pintó poco y sin prisa porque se exigía mucho a sí mismo y rectificaba constantemente sus obras, su afán por salvar de la muerte y “hacer vivir” para siempre lo que le rodeaba y veía, lo llevó a comprender en sus obras toda la realidad de su tiempo, la vida sincera: lo bello y lo feo, la corte y el pueblo, el pueblo mendigo y los bufones, los grandes personajes mujeres y varones; sin complacencia ni rechazo ante el modelo, él observa y pinta sin interés por impresionarnos.

Así, a pesar de que sus deberes de palacio lo llevaran a especializarse más en el retrato, su obra toca todos los géneros: naturalezas muertas con figuras, mitología, cuadros religiosos, de historia, interiores, paisajes… y por descontado los retratos.

Podemos dividir la obra de Velázquez en tres etapas:

*.- 1. Inicial sevillana: obras tenebristas, colorido obscuro y terroso (ocresmarrones), facilidad para captar las cualidades de los objetos y el realismo de los personajes; influencia de Caravaggio, hasta tal punto que se le llego a nombrar como “el 2° Caravaggio”..

*.- 2. Trasladado a Madrid, ingresa en la Corte, donde triunfa rápidamente. En 1623, nombrado pintor de cámara, empieza a abandonar el tenebrismo. Un cuadro mitológico lo caracteriza: Los Borrachos o el triunfo de Baco. Trata con ironía la parodia de un episodio mitológico con pícaros tipos de la calle presididos por el semidesnudo Baco, que con manto rojo y pliegues blancos, resalta sobre la tonalidad cálida de la escena.

*.- 3. Después de la primera visita de Rubens a Madrid en 1630 y de su primera estancia en Roma, influido por la pintura veneciana, abandona el tenebrismo y comienza su preocupación por el color, la perspectiva aérea y el desnudo.
Trabaja sobre todo como gran retratista de la corte y da testimonio de la realidad que le rodea desde la monarquía al último bufón.

*.- 4. En los últimos años de su vida, desde su regreso de Italia en 1651 hasta su muerte, pinta sus obras culminantes. Pintura fluida, más aérea, pinta sin líneas, capta la luz mostrando como es ella la que juega con las formas, exaltándolas o deformándolas. Pinta nuevas series de retratos, del rey, de su hija María Teresa, y de la nueva reina Doña Mariana de Austria, con gesto altivo de niña convertida en reina. Pero sobre todo realiza las dos grandes composiciones en las que consigue captar el ambiente:

12 comentarios:

Anónimo dijo...

ME sirvio demasiado,muy bueno veanlo los aseguro que esto les servira

Anónimo dijo...

mi a gussstadooo mucho muchas gracias moñas, eres mu grande ramoncccinngggg, mariné

francen dijo...

este vídeo ilustra y ubica mucho a los motivos y las dificultades de esta pintura en su tiempo.
http://www.youtube.com/watch?v=orfvSjGHLIk

saludos
franz enriquez

Anónimo dijo...

le a servido de mucho a mi hija para unas preguntas de colegio gracias a y muy bien esplicado

Guillermo dijo...

Hola. Me encantó la explicación. Modestamente, yo agregaría que Velázquez utiliza el recurso del espejo no sólo para indicar la presencia del rey y la reina, sino también para pintarse junto a ellos e indicar así cuán fuerte era su influencia sobre ellos. Sobre la reina porque se pinta junto a ella. Y sobre el rey porque fue probablemente quien ordenó que se pinte lo que este veía, pero lo que veía era lo que veía Velázquez. Osea que puede estar dando a entender que él era a veces los ojos del rey. Eso me parece.

Guillermo dijo...

También creo que el rey debe haberle pedido ese cuadro, porque es un cuadro arriesgado como para hacerlo sin el consentimiento del rey. Y además porque luego el rey hace pintar la cruz roja en el pecho de Velázquez, probablemente confirmando que el cuadro es un homenaje a él.

Anónimo dijo...

Esta información me ha servido de gran ayuda, ya que tenia que hacer un trabajo no tenia nidea.

Fidel Machado dijo...

El mejor pintor que a habido!

Marylén Jiménez dijo...

¡Buen trabajo! Un saludo :)

Anónimo dijo...

mari barbola nos ha gustado mucho es muy expresiva y bella.
VIVA MARI BARBOLA!

Anónimo dijo...

Pilas mejor información que en la wiki

Anónimo dijo...

No me mientas, tu hija a suspendido